Publicada una guía para reforzar el monitoreo de toxinas de algas en la acuicultura
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la UNESCO (COI-UNESCO) y el Organismo Internacional de la Energía Atómica (IAEA) han publicado una guía conjunta de orientación sobre el monitoreo de toxinas de algas en moluscos bivalvos que incluye el monitoreo de algas nocivas y las zonas de recolección y producción.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la UNESCO (COI-UNESCO) y el Organismo Internacional de la Energía Atómica (IAEA) han publicado una guía conjunta de orientación sobre el monitoreo de toxinas de algas en moluscos bivalvos que incluye el monitoreo de algas nocivas y las zonas de recolección y producción. La publicación Joint FAO/IOC-UNESCO/IAEA guidance on monitoring of algal toxins in bivalve molluscs tiene como objetivo apoyar el desarrollo de métodos de muestreo, análisis y gestión para las zonas de cosecha y producción, con el fin de determinar el nivel de toxinas en los moluscos bivalvos y la presencia de microalgas tóxicas, y cumplir con los requisitos del mercado.
La guía puede servir como hoja de ruta para las autoridades e instituciones nacionales, con el fin de establecer e implementar programas de monitoreo y gestión de toxinas marinas y floraciones algales nocivas (FAN) o bien para ampliar o mejorar los programas existentes. Además, abarca aspectos relacionados con el monitoreo previo al cultivo de los ejemplares y las pruebas posteriores
Las floraciones algales nocivas (FAN) son fenómenos naturales, exacerbados por el calentamiento global, que pueden afectar gravemente a los ecosistemas acuáticos y a las actividades acuícolas. Determinadas especies de algas producen toxinas fuertes que pueden suponer serios riesgos para la salud humana derivados del consumo de mariscos contaminados, especialmente moluscos bivalvos.
Debido a que durante años se han notificado diversas enfermedades gastrointestinales y neurológicas asociadas con estos productos del mar, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la UNESCO (COI) convocaron una Reunión Conjunta de Expertos sobre Biotoxinas Marinas y Monitoreo de Floraciones Algales Nocivas para elaborar esta guía conjunta FAO/COI-UNESCO/OIEA sobre el monitoreo de toxinas algales en moluscos bivalvos. En la reunión participaron Begoña Ben Gigirey del Instituto Español de Oceanografía (IEO, CSIC), investigadora especializada en analizar contaminantes bióticos y abióticos en productos pesqueros y Luis Miguel Botana, catedrático de Farmacología de la facultad de Veterinaria de Lugo, de la Universidade de Santiago de Compostela (USC). Fruto de la labor de estos expertos ha visto la luz esta publicación.
Como recomendaciones finales, la guía aconseja que los sistemas de monitoreo deben considerar las medidas y estudios que deben implementarse antes del inicio de la actividad económica, incluyendo estudios a largo plazo sobre la presencia de microalgas y toxinas en la zona, así como el análisis de las corrientes de agua, la influencia de la actividad humana en la zona y el tráfico marítimo comercial o las actividades turísticas en los alrededores y también medidas que deben implementarse una vez iniciada la actividad económica, incluyendo los recursos necesarios para el monitoreo de microalgas y toxinas, y laboratorios con garantía de calidad para la realización de dicha actividad. El Apéndice 1 incluye una lista que recoge todos los pasos necesarios para implementar un sistema de monitoreo eficaz. El Apéndice 2 enumera las deficiencias en datos e investigación identificadas en la reunión de expertos y las recomendaciones emitidas para subsanarlas. La lista de verificación y las recomendaciones ayudarán a las empresas alimentarios y otros actores a garantizar la seguridad de los productos de moluscos bivalvos comercializados y a seguir mejorando el monitoreo de las toxinas de las algas.
En todos los casos es necesaria la colaboración entre diversos organismos públicos y existen varios aspectos científicos y técnicos que requieren un estudio coordinado. El objetivo final es comprender los riesgos locales de la zona de producción y abordarlos para garantizar la protección de los consumidores.