Uno de cada diez colegios no incluye una ración de pescado de lunes a viernes

Jueves, 31 Mayo, 2012

Éste es uno de los preocupantes datos que ha dado a conocer Eroski Consumer en la presentación de las conclusiones de los estudios que ha venido realizando desde 1998 en el I Congreso Internacional "Comer en la Escuela", donde también se destaca otro dato bastante alarmante, y es que entre las conclusiones se recoge que "empeora la calidad de los menús en las escuelas y uno de cada tres presenta carencias dietéticas". Así, y como señalaba Alejandro Martínez, director de RSC de Eroski, a la hora de presentar dichas conclusiones "en líneas generales y gracias a nuestros estudios de los últimos años, hemos detectado que los menús escolares no se adecuan a las necesidades nutricionales infantiles" a lo que añadía, además, que "en este último año la situación ha empeorado" y de ahí que desde Eroski Consumer "consideremos que es necesario adoptar medidas para mejorar la alimentación de nuestros niños y niñas". Martínez recordaba que la alimentación es un eje vital para el desarrollo y crecimiento físico e intelectual de los niños así como en el mantenimiento de la salud y la prevención de enfermedades; que en España, para cerca de 2 millones de niños, el centro escolar también es su comedor diario de lunes a viernes; que el menú escolar debe suponer entre el 30 y el 35% de las necesidades energéticas diarias y debe responder a un equilibrio nutricional; y que los expertos en nutrición aseguran que la importancia del menú escolar es doble: influye en el establecimiento de los hábitos alimenticios de los niños y afecta a su estado nutricional al constituir una parte importante de la dieta diaria que se repite cinco días a la semana durante muchas semanas al año; para finalizar señalando que "todo esto pone de manifiesto la gran importancia que debe tener el comedor escolar en la alimentación y educación nutricional del niño".

Con respecto a la evolución, y según los estudios realizados desde 1998, las conclusiones más sobresalientes han sido que en 1998, el 62% de los menús deberían mejorar nutritivamente; en ese año, señalan desde Eroski Consumer "se analizaron 400 menús, en 200 colegios de 12 provincias y el 25% suspendió sin paliativos; sólo un 18,5% de los centros ofrecía un menú nutritivo y equilibrado". El resultado más destacado para 2004 es que de los 402 menús que se analizaron en 201 colegios de 13 provincias "uno de cada cuatro suspendía el examen al cometer varios errores dietéticos importantes", esto es, "sólo 4 de cada diez centros ofrecían menús escolares nutritivos y equilibrados". En el año 2008 se observa una mejora de la calidad dietética de los menús, pero uno de cada tres son mediocres o malos. En éste último caso, con 402 menús analizados en 210 colegios y 18 provincias, un 17% de los centros visitados no incluía verduras como mínimo una vez por semana y los alumnos de uno de cada diez colegios no comían una ración de pescado de lunes a viernes (pescado fresco o congelado, sin precocinados). En el año 2011, advierten desde Eroski "empeora la calidad de los menús y uno de cada tres presenta carencias dietéticas"

Con respecto al pescado fresco o congelado (sin contar precocinados) según los datos de este estudio, en 1998, 20 de cada 100 colegios no ofrecían ni una sola ración de lunes a viernes. En 2004, los datos empeoraron, pasando a que un 30% de los colegios estudiados no lo ofrecían en sus menús. Aunque mejorando posteriormente, los datos siguen siendo bastante preocupantes puesto que tanto en 2008 como en 2011, un 10% de los colegios seguían sin ofrecer una ración de pescado de lunes a viernes (excluidos los precocinados)

En estos estudios, además de haberse evaluado de forma periódica la calidad dietética de una media de 400 menús escolares pertenecientes a centros escolares de ámbito nacional (tanto privados, como públicos y concertados), también se han analizado otros aspectos como la relación calidad/precio del menú, las diferencias en la calidad dietética según la titularidad del colegio, diferencias geográficas, calidad en función de quien prepare el menú, carencias alimenticias reseñables, etc.

Así, por ejemplo, en el histórico de Eroski Consumer se ha comprobado que pagar más no es sinónimo de mejor calidad nutricional de los menús "de hecho, entre los 20 menús más económicos y los 20 menús más caros, no había diferencia sustancial en la calidad dietética de la oferta alimentaria semanal". En cuanto a la titularidad del centro, en el análisis retrospectivo, "aunque no se aprecia diferencia especialmente llamativa en la calidad dietética de los menús servidos según la titularidad del centro, los resultados indican que hay más menús en colegios públicos con mejores notas y con menos suspensos. En el último análisis de 2011, la mitad (49%) de los menús de centros públicos alcanzaban ‘buenas o muy buenas' calificaciones (15% con ‘muy bien' como nota final), frente al 27% de los menús de centros privados o concertados con semejante puntuación (en este caso, ninguno obtuvo la máxima calificación de ‘muy bien')". Asimismo, y según quien cocine los menús: catering, personal propio del centro o una fórmula mixta, "las notas, aunque no muy dispares entre sí, ponen ciertas diferencias en cuanto a la calidad, ya que los menús elaborados por catering o en régimen mixto son los mejor valorados. Las mayores carencias dietéticas se repiten en menús elaborados en el propio centro, que podría resumirse en una mayor oferta de dulces y de precocinados".