Peces bajo control

Martes, 16 Enero, 2007

El coste del proyecto, basado en la conexión inalámbrica de radio en banda ancha a través de la tecnología WiMax (una versión avanzada del WiFi), asciende a unos 100.000 euros.

La empresa, que facturó 7,5 millones de euros en 2006 (un 50% más), ha amortizado esa inversión en sólo siete meses. Fundada en 2001, Acuícola Marina produce doradas y lubinas y está investigando la cría de ostras, pulpos y corbinas.

?Es un proyecto sin un gran volumen en cuanto a negocio, pero sí muy innovador?, explica Raymond Forado, responsable para España y Portugal de Alvarion, la compañía

El gran reto consistía en permitir la comunicación entre la piscifactoría de Acuícola Marina y las oficinas y almacenes que la empresa tiene en tierra. Entre las 32 jaulas en las que se crían los peces ?con un diámetro de 15 metros cada una y una producción anual de 1.500 toneladas de pescado? y las instalaciones en tierra firme de Acuícola Marina, hay una separación de 14 kilómetros de mar, equivalente a la distancia entre España y Marruecos.

?Era necesario implantar un sistema de comunicaciones remoto que uniera ambos puntos, ya que la conexión por cable no era viable?, explica Forado. Pese a que la tecnología WiMax permite comunicar dos antenas sin que exista línea de vista (un término de radio que viene a decir que las antenas se tienen que ver entre sí), el proyecto presentaba importantes dificultades, como la influencia del oleaje en el funcionamiento de las antenas y el hecho de que éstas tenían que estar situadas al nivel del mar.

En la piscifactoría se instaló mar adentro un sistema de cámaras que permite, por ejemplo, la vigilancia y grabación submarina de las instalaciones. En tierra firme, las imágenes captadas son accesibles en tiempo real a través de un teléfono móvil con tecnología UMTS.

Tahiche Lacomba, responsable de Acuícola Marina, apunta otra ventaja: la mayor seguridad. Antes del proyecto, las instalaciones de la empresa en alta mar eran objeto de periódicas visitas de los vándalos: pequeñas embarcaciones que se acercaban a las piscinas y se llevaban el producto con muy poco esfuerzo. Ahora, según Lacomba ?que asegura que la tecnología implantada aún tiene potencial para desarrollar?, ese problema ?se ha solventado?.