Canadá aspira a crear un mapa de las migraciones marinas espiando peces

Viernes, 16 Febrero, 2007

La idea es implantar, quirúrgicamente o sujetos en las aletas, un total de un millón de chips de bajo coste y con una autonomía de veinte años que permitan rastrear electrónicamente el paradero y los movimientos de sus portadores. Montaje que se completaría eventualmente con el establecimiento de sesenta líneas con cinco mil sensores en el fondo marino.

Para superar la dificultad planteada por el limitado alcance de las redes de sensores encargadas de «escuchar» las señales de los ejemplares marcados, los chips utilizados en este proyecto (cuyos tamaños oscilan entre el equivalente a una almendra y una pequeña pila) van a estar diseñados para almacenar información y al entrar de nuevo en cobertura desvelar incluso los contactos entre estos animales indiscretos. Además de ofrecer una amplia gama de datos sobre profundidad, temperaturas, salinidad y luminosidad.