ACUICULTURA - ESPAÑA: El mejillón de Getares llega al mercado

Martes, 26 Enero, 2010
Diez años de trámites burocráticos, trabajo físico y estrategias empresariales verán por fin la luz en los próximos días. Mejillones de Andalucía, la empresa acuicultora con presencia en la ensenada de Getares, llevará su producto a los mercados más importantes de la comunidad autónoma en cuanto la calidad de los moluscos sea óptima tras el retraso sufrido por las últimas lluvias.

En junio de 2008 se colocaron las primeras tres bateas a modo de pruebas. Juan Gallardo y sus socios gallegos, Manuel Janeiro padre e hijo, apostaron por criar bivalvos en una zona que, según ellos, aporta un sabor muy especial al mejillón. No lo dicen desde el desconocimiento. Manuel Janeiro padre, mejillonero de la Ría de Arosa desde hace más de 50 años, corroboró el parecer de sus socios cuando probó uno de las conchas. "¡Carayo, esto está muy bueno!", afirman que dijo el experto, lo que les animó y les reafirmó en su teoría de que el negocio de la acuicultura en el Estrecho de Gibraltar podría ser rentable, a pesar de las dificultades, que sobre todo vinieron de los trámites y permisos.

El producto tiene todas las garantías sanitarias. Periódicamente, casi de manera semanal, la Junta de Andalucía examina aguas y carnes, y aseguran que siempre da resultados positivos. La confluencia en la ensenada de la Ballenera del Atlántico y del Mediterráneo dan al molusco un toque especial basado, según Gallardo y Janeiro, en la concentración de sales del Estrecho, en su capacidad de renovación y en la calidez de sus aguas, con temperaturas que oscilan entre los 15 y los 21 grados. "Los mejillones de Andalucía son muy distintos a los gallegos", afirman.

Algeciras no es el único municipio del Campo de Gibraltar que ocupa parte de sus costas con la crianza de este tipo de moluscos. La empresa Pescados y Mariscos Mar de La Línea lo hace en esta ciudad desde hace años. Dispone de una concesión de una lámina de agua de una extensión de 876.752 metros cuadrados para el cultivo marino, que ocupan con con diez bateas, una crianza totalmente ecológica y natural.

Gallardo y Janeiro, los socios de Getares, explicaron que el método de la acuicultura se basa únicamente en tablones de madera de eucalipto, clavos de hierro y cuerdas en las que se agarran las semillas de los animales para su engorde mientras absorven todo el plancton de las ricas corrientes de las aguas del sur de Europa. El proceso es sencillo: siembra, desdoble de las cuerdas a los seis meses para dar más espacio al animal y recolección. Un proceso que puede durar entre un año y año y medio. El que ha pasado desde la colocación de las primeras bateas.

Mejillones de Andalucía tiene actualmente 12 plataformas de 500 metros cuadrados (25x20) en un polígono con capacidad y concesión para 15. Cada una de las bateas tiene 500 cuerdas de 12 metros, que darán para recolectar y vender unas 600 toneladas, aunque Juan Gallardo prefiere ser cauto en ofrecer cifras antes de comenzar la venta.

Los empresarios reconocen que, si su negocio va bien, puede ser un nuevo nicho de empleos para Algeciras y la comarca. Actualmente tienen a una empresa subcontratada para la depuración de los mejillones -se trata del último paso antes de la comercialización-, que se llama Juan Corbacho. En el futuro, no descartan montar ellos su propia depuradora y, por qué no, un cocedero que les permita crear una nueva industria conservera, quizá con otras especies. Pero todo se verá, tiempo al tiempo.

La industria mejillonera del Estrecho no es una iniciativa empresarial sólo en esta orilla. En Ceuta, el último intento fracasó debido a el error de colocar las bateas en un lugar de la bahía de fuertes corrientes. Sin embargo, un estudio financiado por la Junta Asesora de Cultivos Marítimos desvela que la cría es, al menos, técnicamente viable, y que el molusco podría llegar a crecer tanto o más que en las bateas de La Línea y Málaga. El truco consistirá en colocar el polígono en aguas resguardadas y no en la bahía norte, donde el animal se estresaba, no encontraba nutrientes suficientes y no crecía.

Un tamaño apto para su consumo. En Algeciras sacarán al mercado conchas entre los 7 y los 9 centímetros aunque los productores alertan a los consumidores de algo. Cuando más pequeños, mejor. La comparación más fiable es con la carne de ternera y la de vaca. Si más joven, más tierna y sabrosa. Sólo en unos días se podrá comprobar.